Las trampas del gas contra las ballenas

Marzo de 2026

Nuestro Futuro presentó un juicio de amparo, señalando que el proyecto AMIGO GNL (gas natural licuado) no debe obtener aprobaciones ambientales por la falta de información sobre los riesgos que presenta para las ballenas y para todas las formas de vida del Golfo de California.

20 de mayo de 2026

La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) declaró ante el juez que, hasta ese momento, no había otorgado ningún permiso al proyecto.

27 de mayo de 2026

Un juez federal reconoce los argumentos de Nuestro Futuro y ordena la suspensión definitiva de aprobaciones ambientales hasta que se resuelva el juicio.

Básicamente, ninguna autoridad mexicana puede otorgar permisos ambientales al proyecto AMIGO GNL, mientras el juicio permanezca abierto.

Julio de 2026

La ciudadanía y las comunidades celebraron la decisión; la lucha contra los proyectos de gas en el Golfo de California se fortalecía.

Finales de agosto de 2026

Las organizaciones y colectivos de la coalición ¿Ballenas o Gas? nos enteramos de que en EEUU, AMIGO GNL reiteró su solicitud al Departamento de Energía (DOE) de ese país para extender las fechas de exportación de gas.

Entre la información para justificar su solicitud, afirmó que cuenta con una aprobación ambiental para AMIGO, de fecha 13 de abril de 2026, emitida por la ASEA. *

¿Cómo es posible que AMIGO tenga una autorización ambiental otorgada por la ASEA cuando en mayo los tribunales federales lo habían prohibido y la ASEA había negado su existencia?

¿Puede ser que la ASEA le haya mentido al juez cuando declaró bajo juramento?

O peor aún,

¿Tanto la ASEA como AMIGO GNL, sabiendo de la suspensión de cualquier autorización ambiental y de que se fortalecía la resistencia comunitaria, alteraron la fecha de la autorización ambiental para poder avanzar con el proyecto?

Cualquiera que sea, estamos ante un caso grave de irregularidades. Existen dos opciones:

La ASEA y AMIGO GNL, sabiendo de la suspensión, decidieron prefechar la autorización y no hacerla pública.

o bien,

La ASEA y sus funcionarios mintieron al juez, lo cual constituye un delito grave.

Los proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) no solo son una amenaza para las ballenas y todas las formas de vida, sino que siembran trampas para las ballenas con un camino marcado por irregularidades graves.

* Aprobación ambiental que a la fecha NO ha sido íntegramente de nuestro conocimiento y, en todo caso no se encuentra firme.